La icónica banda venezolana celebró 40 años de ska con un concierto cargado de crítica, fiesta y legado caribeño
El mítico Club Chocolate de Santiago de Chile fue el escenario perfecto para conmemorar las cuatro décadas de trayectoria de Desorden Público, la icónica banda venezolana de ska, que celebró con sus fanáticos cuarenta años de historia musical, bajo la producción de Total Show, la agrupación convirtió el escenario en una fiesta cargada de crítica social, anécdotas entrañables, momentos de pura emoción y, por supuesto, mucho ritmo caribeño, la velada no solo celebró el aniversario del grupo, sino también la relación profunda que une a Desorden con el público chileno, especialmente con la comunidad venezolana que ha hecho de este país su segundo hogar, en IguanaSong estuvimos presentes esta noche desordenada y te contamos como fue esta celebración.


Un inicio cinematográfico para una historia rebelde
La velada comenzó con una proyección audiovisual que simulaba un noticiero de los años 80 y 90, en el que se contaba el nacimiento de Desorden Público dentro de un contexto de efervescencia cultural y rebeldía, las imágenes de archivo, los cortes televisivos y la narración sirvieron como introducción perfecta a un concierto que no solo celebró música, sino también memoria y resistencia.
La narrativa terminó con la poderosa frase “Rebelde hasta la Muerte”, dando paso a los primeros acordes de “A mí me gusta el desorden”, mientras Horacio Blanco, Caplís, Danel y Oscarello hacían su entrada en el escenario, desde ese primer instante, la conexión con el público fue total, Horacio dividió el club en dos “como debe ser”, creando los equipos de “la fuerza” y “el desorden”, en una interacción que se mantuvo constante durante las más de dos horas de show.


Más de 30 canciones, 40 años de historia
El setlist repasó la discografía más representativa del grupo, con énfasis en sus álbumes más influyentes: Desorden Público (1988), Canto Popular de la Vida y Muerte (1994) y Plomo Revienta (1997), si bien algunas canciones debieron ser sacrificadas por tiempo, el repertorio de más de treinta temas fue generoso, emotivo y explosivo.
El primer bloque fue una descarga de energía con “¿Dónde está el futuro?”, “Gorilón”, “El Racismo es una Enfermedad”, y la poderosa “Todo está muy Normal”, inspirada en aquella frase irónica de José Vicente Rangel, continuaron con “Molotov Love”, “El Poder Emborracha” y la irreverente “Látex”, haciendo estallar al público entre pogo, risas y coros.
Caplís y Oscarello compartieron anécdotas sobre los comienzos difíciles de la banda y cómo lograron consolidarse a pesar de que el ska no era popular en Venezuela, mencionaron influencias del movimiento 2-Tone británico (The Specials, Madness, The Selecter) y del punk político de The Clash, que marcaron su identidad sonora.


Ska, baile y sátira con sabor caribeño
La noche continuó con temas como “Ay Ay Ay”, “Postizo”, y la teatral “El hombre con la pistola”, uno de los momentos especiales y representativos del primer disco fue el set acústico interpretado por Danel y Horacio, de los temas “Skapate Conmigo”, “Enredos”, “Zapatos resbalosos” y “Mal aliento”, con Danel bailando alternando versos con Horacio y recibiendo ovaciones.
El segmento más festivo llegó con canciones como “Simón Guacamayo”, “Cosquillas”, la teatral “Danza de los Esqueletos” que Horacio introdujo con una anécdota cargada de realismo mágico, luego vendría la apoteósica interpretación de “Canto Popular de la vida y muerte”, donde la madre de Horacio participó con una llamada, pidiéndole ayuda para subir una foto a Instagram y bendiciendo al público, arrancando risas y emoción.
La intensidad creció con “Los Dados de la Muerte” y “Hardcore Mambo”, un momento explosivo en el que una fan subió a bailar con Oscarello, le siguió el emotivo himno migrante “Los que se Quedan, los que se Van”, dedicado a quienes hemos tenido que dejar nuestro país.
Horacio, en un tono emotivo, reclamó en broma que nadie les había cantado el cumpleaños, lo que el público corrigió de inmediato coreando el “Cumpleaños Feliz” antes de desatar el caos con “Ska Mundo Ska”, “Esto es Ska” y el siempre relevante “Valle de Balas”.


El final: velocidad, pogo y un canto contra la corrupción
El cierre fue una explosión de energía con “Combate”, encendiendo el tramo final del concierto con “Tiembla”, la desatada “Música de Fiesta” y la explosiva “Allá Cayó”, cuando parecía que no podía haber más, Desorden regresó para un encore con “Políticos Paralíticos”, coreada con rabia y conciencia por todos los presentes.
Desorden Público no solo celebró 40 años de música, reafirmó su rol como cronistas del caos latinoamericano, como embajadores del ska combativo y como símbolo de alegría que no renuncia a la denuncia, en una época donde muchas voces se apagan, ellos siguen sonando con fuerza.
En Santiago, ante un público que coreó cada palabra, saltó cada ritmo y celebró cada mensaje, Desorden dejó claro que aún hay mucho por decir… y por bailar.


Gracias a nuestros amigos de Total Show & Club Chocolate por la invitación.
✍ Reseña Lisbeth Castillo
📸Fotos: Luis Graterol
Puedes ver más de nuestras reseñas AQUÍ
- Aterciopelados llega al Tiny Desk de NPR en el marco de los 30 años de «La Pipa de La Paz»
- Beto Cuevas, Aterciopelados y Claudio Valenzuela en vivo: La gran noche del rock latinoamericano llega al Movistar Arena
- EX INTEGRANTES DE LA LEY CELEBRAN REEDICIÓN DEL ÁLBUM ‘DESIERTOS’ CON SHOW ÚNICO
- Los Tres presenta «XCLNT»: El esperado regreso discográfico de su formación original tras 26 años.
- LOS TIPITOS presentan “UNA PALABRA”: primer adelando de su próximo disco
