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Noche de Poder Femenino: St. Vincent desata su universo sonoro en Chile

La multifacética artista estadounidense St. Vincent, ofreció un espectáculo arrollador y estilizado en el Teatro Caupolicán, acompañada por la icónica Kim Gordon, como parte de su gira `All Born Screaming Tour`,  una explosión de géneros, fuerza y sensibilidad

Una noche otoñal, un rugido femenino, el martes 27 de mayo, en una fría noche santiaguina, el Teatro Caupolicán fue testigo de un vendaval artístico comandado por una de las figuras más enigmáticas y vanguardistas de la música contemporánea: Anne Clark, mejor conocida como St. Vincent, en el marco de su gira “All Born Screaming Tour”, quien se presentó a junto a  Kim Gordon, ícono de Sonic Youth, quien encendió al público chileno como acto de apertura, evento bajo la producción de Fauna Prod. & Ni Vivo, Ni Muerto, las artistas estadounidenses entregarón un show electrizante, sensual y emocional, reafirmando su estatus como íconos del art rock moderno y noise-rock representantes del girls power más sofisticado, en IguanaSong estuvimos en esta noche de poder femenino y aquí te contamos como la vivimos.  

 Chini.png: Una antesala íntima y poderosa

La artista chilena ofreció una presentación cargada de emoción y simbolismo, destacando temas como «Nanai», «Venenos» y «Cinta blanca», que conectaron profundamente con el público santiaguino.

Con una propuesta sonora que oscila entre lo onírico y lo visceral, Chini.png fue la encargada de abrir la esperada velada girls power, como antesala al show de la aclamada artista estadounidense St. Vincent, la cantante y compositora chilena ofreció un set breve que consolidó su estatus como una de las voces más originales del panorama musical independiente nacional.

Desde la apertura con “Nanai”, un tema cargado de dulzura y melancolía, hasta el cierre con “Tonto”, la artista llevó al público por un viaje introspectivo y emocional, los matices vocales y la instrumentación minimalista de Chini.png cautivaron a quienes llegaban al recinto, su estilo único, que mezcla indie pop, psicodelia y poesía urbana, fue el complemento perfecto para preparar el ambiente previo al show principal.

Kim Gordon: La leyenda del noise-rock, ruido, arte y poder

Como antesala, la audiencia tuvo el privilegio de presenciar a la legendaria Kim Gordon, exbajista y vocalista de Sonic Youth, a sus 72 años, Gordon demostró por qué es una figura irrepetible del rock alternativo y del movimiento noise, con una propuesta tan desafiante como cautivadora, su set fue una performance experimental que descolocó en el mejor sentido al público.

Un show visceral que desafía estructuras

Kim Gordon, ofreció una experiencia cargada de distorsión, spoken word, bases electrónicas y punk minimalista, abrió con “BYE BYE”, una descarga de energía donde repetía la palabra “bye” como un mantra futurista y mecánico, le siguió “The Candy House”, una pieza más melódica pero igual de áspera, en la que aborda el consumo de redes sociales con una lírica ácida y precisa.

En “I Don’t Miss My Mind”, Gordon alternó entre atmósferas densas y momentos de libertad total, reflejando su característica independencia artística,  con “I’m a Man”, una crítica directa a los estereotipos de género, su voz desafiante cortó el aire con una claridad inquietante, entre los puntos más altos del concierto destacó “Psychedelic Orgasm”, con un ritmo hipnótico que desató los aplausos del público.

Para cerrar, “Hungry Baby” y “Cookie Butter” dejaron una última dosis de ironía, agresividad y estética noise, la primera, una de las más coreadas, arremete con guitarras chirriantes mientras Gordon repite con rabia: “You’re not the boss of me!”; mientras que la segunda mezcla dulzura y confrontación, como una broma oscura disfrazada de canción pop, su actuación fue el preludio perfecto para la sofisticación de St. Vincent, en una noche donde el arte sonoro se impuso con fuerza.

St. Vincent: una arquitecta del sonido en pleno control

En una noche que mezcló lo gélido del otoño santiaguino con la calidez de una audiencia entregada, St. Vincent subió al escenario del Teatro Caupolicán con una presencia que destilaba elegancia, seguridad y, sobre todo, poder musical, Anne Clark su nombre real, ha construido una carrera fascinante y camaleónica desde sus inicios en 2007, cuando lanzó su álbum debut Marry Me, a lo largo de los años, ha sido una alquimista sonora, fusionando el pop barroco con el indie rock, el hard rock con el electropop, y más recientemente, con toques de jazz y dance experimental.

La gira All Born Screaming Tour llega tras el lanzamiento de su más reciente álbum del mismo nombre, un trabajo que ha sido aclamado por su crudeza emocional, su producción audaz y sus letras introspectivas, en este contexto, la presentación en Santiago fue una suerte de catarsis colectiva, un recorrido intenso por lo nuevo y lo clásico, donde cada tema fue interpretado con una teatralidad precisa y una ejecución impecable St. Vincent, presentó un show intenso, se entregó por completo, saludó a sus fanáticos con algunas palabras en español, interactúo con ellos de modo muy cercano,  hizo crowd surfing entre sus fans, hasta perdió sus zapatos en medio de risas y su buena onda.

Quién es St. Vincent: La alquimista del pop experimental

St. Vincent no es solo una cantante; es una arquitecta sonora, nacida en Tulsa, Oklahoma, Clark comenzó su carrera como guitarrista en la banda de apoyo de Sufjan Stevens, pero pronto despegó en solitario, con una trayectoria que abarca más de quince años, ha sido galardonada con premios Grammy y ha colaborado con figuras como David Byrne. Su propuesta musical se mueve con libertad entre el indie pop, el soft rock, el electro-pop, el jazz, el dance y el barroco experimental, rompiendo estructuras y desafiando expectativas en cada álbum.

El viaje musical: un setlist que abrazó la vulnerabilidad y la fuerza

Una noche otoñal, un rugido femenino, desde el primer acorde de “Reckless”, St. Vincent dejó claro que esta no sería una noche más, vestida con elegancia minimalista y acompañada de una banda que funcionó como una maquinaria precisa, la artista repasó momentos claves de su carrera, con énfasis en su más reciente trabajo: All Born Screaming.

El show inicio con “Reckless” una apertura introspectiva y poderosa, tema que forma parte de su nuevo disco, marcó el tono emocional del show: intensidad y honestidad brutal, con los primeros acordes el público entendió que no presenciaría un concierto cualquiera, vestida de negro, a tono con las luces dramáticas del show St. Vincent, dominó la escena con su guitarra como arma principal, su virtuosismo quedó claro en temas como “Los Ageless” y “Birth in Reverse”, donde las distorsiones coqueteaban con la armonía y su voz oscilaba entre la melancolía y la agresividad contenida.

Uno de los momentos más memorables fue “Flea”, donde el groove se apoderó del Caupolicán con un bajo vibrante y percusiones casi tribales, en contraste, temas como “Cheerleader” y “New York” ofrecieron pasajes más introspectivos, acentuados por una puesta en escena minimalista pero efectiva, no podía faltar su más reciente lanzamiento, la nueva versión de Violent Times, uno de los mejores temas del álbum All Born Screaming, en colaboración con  Mon Laferte, que interpreto con algunas frases en español.

La producción visual acompañó cada momento, luces rojizas para los temas más viscerales, sombras alargadas para los más íntimos, y una escenografía sobria que permitía que la música y la artista fueran el foco absoluto, todo bajo una dirección artística coherente con su propuesta: elegante, oscura, femenina y poderosa.

El cierre perfecto

Ya para la recta final disfrutamos de los temas “New York” uno de los momentos más emotivos, sus  fanáticos la corearon   con devoción, una balada urbana que se convirtió en homenaje colectivo, seguida de  “Sugarboy” y “All Born Screaming” la declaración de principios de esta gira, Annie se mostró vulnerable y fuerte, celebrando el caos de nacer en un mundo en llamas.

La pieza final fue “Candy Darling” un homenaje a la icónica musa trans de Warhol, St. Vincent cerró la noche con una nota poética, melancólica y poderosa, luces tenues, voz quebrada y una conexión espiritual con el público que pocos artistas logran.

Un encuentro generacional marcado por la autenticidad

El cruce de estas dos artistas en un mismo escenario no fue casual St. Vincent ha reconocido en múltiples ocasiones la influencia de Kim Gordon en su visión artística, lo que vimos en el Teatro Caupolicán fue más que un concierto, fue un testimonio del poder femenino en la música, una muestra de cómo el arte puede ser feroz y bello al mismo tiempo, disruptivo y delicado, sin concesiones.

Ambas artistas ofrecieron visiones distintas pero complementarias del poder creativo femenino Gordon con su actitud punk-noise que desafía las estructuras, y Annie Clark o St. Vincent  reina del caos emocional, con su dominio del pop sofisticado y experimental, construyeron una noche para el recuerdo en la escena musical chilena.

Gracias a nuestros amigos de Fauna Prod., Ni Vivo, Ni Muerto & Agencia Collage, por la invitación.

A continuación les dejamos el enlace de nuestro canal de YouTube donde próximamente estaremos montando algunos videos de este concierto YouTube-IguanaSong ….. SUSCRIBETE ???????? y tambièn el enlace de la Galería de Fotos ???? de esta noche

✍ Reseña y 📹Videos: Lisbeth Castillo

📸 Fotos: Cristian Belano

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