El trío estadounidense desató un vendaval de riffs imposibles y energía punk en Santiago, acompañado por la irreverencia de Matar a Grax y el poder progresivo de Delta
La noche del jueves 5 de marzo quedará grabada con fuego en la memoria de los fanáticos del post-hardcore y el mathcore en Chile, el esperado debut en suelo nacional de The Fall of Troy finalmente se hizo realidad en el emblemático Teatro Cariola, en un concierto producido por Chargola Pro que celebró nada menos que los 20 años de Doppelgänger, uno de los discos más influyentes del post-hardcore moderno.
Lo que se vivió fue mucho más que un concierto, fue la materialización de una deuda histórica con el público chileno, un despliegue brutal de técnica, actitud punk y caos perfectamente calculado que transformó el recinto en una auténtica caldera de virtuosismo y energía, para una generación de seguidores que creció escuchando los intrincados riffs, los cambios de ritmos imposibles y la energía visceral del trío de Washington, la jornada fue una ceremonia de culto para una de las obras fundamentales del género.


Matar a Grax: Irreverencia y locura para encender la jornada
La jornada comenzó con los nacionales Matar a Grax, quienes asumieron la misión de abrir los fuegos con una presentación cargada de actitud irreverente, la banda presentó un set dinámico y explosivo que incluyó temas como “Vidrios”, “El Gran Dolor”, “Reptiliano Máximo”, “Sapítokuak / El Malo Maligno” y “Comiendo Pájaros”, entre otros. Su propuesta, que mezcla caos experimental, humor ácido y riffs filosos, logró captar rápidamente la atención del público que comenzaba a llenar el recinto.
Uno de los momentos más celebrados fue “Aventuras en Re Mayor”, donde la banda desplegó su faceta más delirante, mientras que “Feliz Llorando” y “Fideos con Salsa” mantuvieron la intensidad del set, el cierre con “STGO Hippie Macho Love” dejó al público en un estado de efervescencia total, confirmando que la escena nacional tiene propuestas tan arriesgadas como contundentes.


Delta y su universo progresivo: Técnica y potencia antes del caos
Luego fue el turno de Delta, quienes ofrecieron un contraste interesante con un show de fuerte orientación progresiva y técnica, el setlist incluyó canciones como “Crashbreaker”, “My Addictions”, “At Last”, “The Tower”, “Dilemma” y “Who I Am”, composiciones que permitieron a la banda demostrar su precisión instrumental y su capacidad para construir atmósferas intensas y melódicas. Con una ejecución sólida y una presencia escénica cada vez más consolidada, Delta logró preparar el terreno ideal para el plato fuerte de la noche, la mezcla de virtuosismo y emotividad en su set terminó por elevar la expectativa en el Teatro Cariola, que ya comenzaba a transformarse en una marea de fanáticos ansiosos


The Fall of Troy: Virtuosismo, caos y energía punk
Cuando finalmente apareció en escena Thomas Erak junto a Andrew Forsman y Jon Henry Batts, el Teatro Cariola explotó en un rugido colectivo, desde los primeros acordes de “Laces Out, Dan!”, quedó claro que el trío no había venido a cumplir, sino a arrasar, Erak desplegó su característica maestría con la guitarra, lanzando riffs increíbles que parecían desafiar cualquier lógica rítmica, mientras la base rítmica de Forsman y Batts construía una muralla sonora tan precisa como demoledora.
El público respondió con una intensidad pocas veces vista, el centro del teatro se transformó rápidamente en un océano de mosh pits, stage diving y coros ensordecedores.
El recorrido por Doppelgänger fue simplemente devastador, temas como: “Mouths Like Sidewinder Missiles”, “I Just Got This Symphony Goin’” y “Rockstar Nailbomb!” desataron verdaderas sacudidas en la cancha.
Uno de los momentos más electrizantes de la noche llegó con “Ex-Creations”, donde la precisión técnica del trío se combinó con una furia visceral que hizo vibrar cada rincón del recinto.


Momentos épicos y conexión total con el público chileno
El concierto avanzó con una intensidad creciente, cada tema parecía superar a la anterior en velocidad, complejidad y potencia, uno de los puntos más altos fue “You Got a Death Wish, Johnny Truant?”, donde el público coreó cada estrofa con una energía impresionante, fue un momento de comunión absoluta entre la banda y sus fanáticos.
La ejecución de “Act One, Scene One” y “Straight-Jacket Keelhauled” demostró por qué Doppelgänger sigue siendo considerado uno de los discos más influyentes del género, a pesar del nivel técnico extremadamente exigente de estas composiciones, la banda logró mantener ese equilibrio perfecto entre precisión matemática y furia punk que ha definido su identidad durante dos décadas.
Erak, en particular, se mostró totalmente inspirado, alternando entre riffs frenéticos, gritos desgarrados y momentos de interacción con el público que terminaron por consolidar la conexión con los fanáticos chilenos.

Un encore explosivo para la noche
Cuando parecía que la energía ya no podía subir más, llegó el encore, la banda regresó al escenario para interpretar “Caught Up”, preparando el terreno para el golpe final, y entonces llegó “F.C.P.R.E.M.I.X.”, la reacción fue inmediata, una explosión colectiva de saltos, gritos y mosh pits que convirtió el cierre en un auténtico ritual catártico, fue el final perfecto para una noche que muchos fanáticos llevaban más de una década esperando.


Un hito del post-hardcore en Chile
El debut de The Fall of Troy en Chile no solo cumplió con las expectativas, las superó con creces, la combinación de un setlist histórico, una ejecución impecable y un público absolutamente entregado transformó el show en uno de los hitos más importantes del post-hardcore en Chile durante este año.

Además, la presencia de bandas nacionales como Matar a Grax y Delta reforzó la idea de una escena local vibrante, diversa y preparada para compartir escenario con nombres fundamentales del circuito internacional, dos décadas después de su lanzamiento, Doppelgänger sigue sonando tan feroz, complejo y revolucionario como el primer día.
Y ahora, finalmente, también forma parte de la historia musical en vivo en Chile, porque cuando el mathcore se apodera del escenario con esta intensidad, no hay forma de olvidarlo.
Gracias a nuestros amigos de Chargola Prod. por la invitación.
✍ Reseña Lisbeth Castillo
📸Fotos: Rubén Garate
Puedes ver más de nuestras reseñas AQUÍ
- Aterciopelados llega al Tiny Desk de NPR en el marco de los 30 años de «La Pipa de La Paz»
- Beto Cuevas, Aterciopelados y Claudio Valenzuela en vivo: La gran noche del rock latinoamericano llega al Movistar Arena
- EX INTEGRANTES DE LA LEY CELEBRAN REEDICIÓN DEL ÁLBUM ‘DESIERTOS’ CON SHOW ÚNICO
- Los Tres presenta «XCLNT»: El esperado regreso discográfico de su formación original tras 26 años.
- LOS TIPITOS presentan “UNA PALABRA”: primer adelando de su próximo disco
