“Ejército de Salvación”: poesía, catarsis y una celebración de todo lo que nos mantiene vivos
El martes 9 de diciembre, el Teatro Coliseo de Santiago se transformó en un refugio emocional, bajo la producción de Transistor, Love of Lesbian regresó a Chile en el marco de La Hermandad Tour, presentando Ejército de Salvación, su álbum más reciente, un trabajo introspectivo, honesto y profundamente humano. Y fue justamente esa humanidad la que desbordó el recinto desde el primer acorde hasta la última lágrima que cayó entre el público.
Lo que ocurrió anoche fue mucho más que un concierto, fue un rescate espiritual para todos los “raros”, los soñadores, los rotos y los luminosos, para quienes encuentran en las letras de la banda catalana un espejo y un abrazo.


Una entrada majestuosa: Siete músicos que construyen un mismo universo
Como si cada uno fuese una pieza de un rompecabezas emocional, los siete músicos que dan vida al universo de Love of Lesbian fueron tomando el escenario uno a uno: Santi Balmes (voz), Jordi Roig (guitarra), Julián Saldarriaga (guitarra), Oriol Bonet (batería), Ricky Falkner (bajo, teclados), Dani Ferrer (teclados y programación) y Marc Clos (percusión, programación y multiinstrumentación), de inmediato, el Coliseo entendió que estaba a punto de presenciar un ritual colectivo.
“Ejército de Salvación”: La apertura que marcó el pulso de la noche
Con Santi Balmes iluminado por un único haz de luz, comenzó a sonar “Ejército de Salvación”, tema homónimo del último disco del grupo, cada instrumento se fue sumando con precisión quirúrgica hasta convertirse en un torrente sonoro que envolvió a todo el teatro, era una declaración de principios, la banda había vuelto a Chile con la intención de sanar, conmover y movilizar, el público respondió como si toda la vida hubiese estado esperando ese instante.

Un viaje emocional entre clásicos y nuevas confesiones
Tras esa poderosa apertura, la banda desplegó un repertorio generoso, sólido y profundamente evocador, temas como “Cuando no me Ves”, “Bajo el Volcán”, “Noches Reversibles” y “La Niña Imantada” conectaron al instante con la audiencia, quienes cantaron cada verso como si fuese un mantra propio.
Luego llegó el primer estallido generacional “1999” y “Club de Fans de John Boy”, himnos infaltables que hicieron temblar el Coliseo, la poesía desgarrada y luminosa de Love of Lesbian se volvió baile, catarsis y liberación, en este punto, el concierto ya no era una simple presentación musical, era un puente emocional entre vida, memoria y deseo.


Giros sonoros, complicidades y momentos inolvidables
De su nuevo disco interpretaron “Sesenta memorias perdidas”, un tema que resonó como un inventario emocional compartido, seguido por “Los males pasajeros”, “¿Qué vas a saber?” y la siempre necesaria “La hermandad”, pieza clave en la narrativa del tour que llevó su nombre.
Otro momento notable llegó con “La Champions y el Mundial”, un clásico de corazones desacatados, antes de que estallara uno de los puntos más celebrados de la noche: “El Mundo”, interpretada junto a la cantante chilena Fran Quintero, quien aportó energía, presencia y una potencia vocal que elevó la canción a un nuevo nivel.
Siguió “Belice”, una de las más coreadas del álbum La noche eterna, los días no vividos, reforzando esa conexión íntima y eterna entre la banda y el público chileno, ya en la recta final del set principal, “Incapacidad Moral Transitoria”, “Incendios de Nieve” y “Los Irrompibles” encendieron al Coliseo con ráfagas de emociones mezcladas: deseo, nostalgia, rabia, ternura, euforia, la vida en todas sus capas, expuesta sin pudor.


Encoré: Cuando la guitarra de Balmes hizo temblar el silencio
Tras una breve retirada, el público exigió su regreso, y la banda cumplió, solo en el escenario y con una guitarra acústica, Santi Balmes citó: “Hay tres cosas incompatibles entre sí: inteligencia, honradez y fastismo…” La reflexión resonó como una invitación a pensar, a resistir y a recordar que la música también es un acto político. Y entonces llegó uno de los momentos más esperados: “Allí donde solíamos Gritar”.
El Coliseo se convirtió en un océano de voces temblorosas y ojos brillantes, luego, la banda completa volvió al escenario para el impulso final con “Planeador” y, por supuesto, “Oniria e Insomnia”, que envolvió la noche en un azul intenso, casi onírico.


Un cierre a flor de piel: Love of Lesbian y Chile, una conexión eterna
El concierto terminó, pero la emoción quedó suspendida en el aire, Love of Lesbian ofreció un show impecable, emotivo, íntimo y poderoso, un viaje que combinó nostalgia, celebración y una lectura honesta del presente.
No había mejor forma de despedir el año que cantando, llorando y siendo salvados un poco o un mucho, por la música.

En Santiago, Love of Lesbian no solo presentó un disco, entregó un ejército de emociones que seguirá resonando por mucho tiempo.
Gracias a nuestros amigos de Transistor por la invitación.
Aquí te dejamos el link de nuestro canal de youtube donde podrás ver par de canciones que grabamos esa noche https://www.youtube.com/@iguanasong
✍ Reseña Lisbeth Castillo
📸Fotos: Luis Graterol
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