Fiddlehead y Rival Schools en Santiago 2026

Fiddlehead + Rival Schools en Santiago: La noche que el hardcore hizo arder Sala Metrónomo

Fiddlehead @luchohackfotos

El viernes 20 de febrero quedó grabado a fuego en la memoria de los fanáticos del hardcore, el post-hardcore y el emo alternativo en Santiago de Chile, la cita más esperada del verano santiaguino se vivió en Sala Metrónomo, bajo la producción de Monkey, en una jornada que reunió por primera vez en Chile a Fiddlehead y el regreso de Rival Schools, con los nacionales Trepidar como encargados de abrir el ritual sonoro.

Lo que ocurrió anoche no fue solo un concierto, fue una descarga emocional colectiva, una comunión sudorosa entre banda y público, y una confirmación de que la escena chilena sigue hambrienta de guitarras filosas, letras viscerales y catarsis compartida.

Trepidar @luchohackfotos
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Trepidar: La antesala perfecta para una noche de intensidad

La jornada comenzó puntual, con Trepidar tomando el escenario y demostrando por qué se han consolidado como una de las propuestas independientes más interesantes de la escena emo y rock alternativo en Santiago, con influencias claras de post-hardcore, shoegaze y soft grunge, la agrupación apostó por un setlist que combinó introspección y potencia.

Entre las canciones que marcaron su presentación estuvieron “Espacio-Tiempo”, “Enmendar”, “Refugio”, “Soñar Despierto”, “Velocidad” y “Memorias”, desde los primeros acordes, quedó claro que no estaban ahí solo para telonear, estaban para conquistar.

“Espacio-Tiempo” abrió el viaje con atmósferas densas y guitarras envolventes, preparando el terreno para un público que comenzaba a acercarse al escenario, con “Enmendar”, la intensidad subió, y ya se veían los primeros cabeceos rítmicos entre los asistentes, la banda logró una conexión directa con la audiencia, demostrando que su propuesta no desentona en un cartel internacional.

Trepidar no solo cumplió, elevó la vara, su presencia en un show de este calibre los proyecta a nuevas audiencias, ampliando su alcance dentro del nicho hardcore/emo, clave para su crecimiento.

Rival Schools @luchohackfotos
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Rival Schools: Clásicos, guitarras afiladas y energía contenida que explota

Así comienza la avalancha sonora de Rival Schools en Sala Metrónomo, guitarras afiladas, energía contenida que explota en el primer acorde y un público que responde a la consigna como si hubiese esperado años por ese momento.

El setlist fue un recorrido sólido y directo por su repertorio más emblemático, sonaron himnos como: “Used for Glue”, “Travel by Telephone”, “High Acetate”, “Good Things” y “Undercovers On”, desatando la euforia inmediata de los asistentes, cada riff era celebrado como un reencuentro.

Desde el escenario, la banda se mostró concentrada, precisa, pero con esa tensión característica que define al post-hardcore de principios de los 2000, intensidad emocional sin artificios, “Everything Has Its Point” y “My Echo” elevaron el nivel de canto colectivo, con la audiencia coreando a todo pulmón.

Uno de los momentos más álgidos llegó con “Holding Sand” y “A Parts for B Actors”, donde el mosh comenzó a tomar forma en el centro de la sala, no fue un caos descontrolado, sino una energía organizada, casi ritual, que demuestra la madurez del público chileno en este tipo de espectáculos.

Rival Schools ofreció un show compacto, sin pausas innecesarias, reafirmando su estatus de banda de culto y dejando la sensación de que su música sigue tan vigente como hace dos décadas.

Rival Schools @luchohackfotos
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Fiddlehead: Debut explosivo, sudor y gargantas al límite

Si la noche ya estaba en llamas, la salida de Fiddlehead fue la chispa final, en su esperado debut en Chile, la banda hizo vibrar Sala Metrónomo con una presencia llena de energía, sudor y cantos para reventarse la garganta.

Fiddlehead sale con energía al escenario y abre paso al descontrol con un sonido punzante que no da respiro y una intensidad que empuja directo al choque frontal, entre distorsión y catarsis, la banda convierte la distracción en combustible puro.

El setlist fue una declaración de principios, arrancaron con “Grief Motif” y rápidamente encadenaron “Heart to Heart” y “The Years”, instalando una atmósfera de urgencia emocional. “Life Notice” y “True Blue” profundizaron la conexión, con un público completamente entregado.

Fiddlehead @luchohackfotos
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Uno de los puntos más altos llegó con “Sullenboy” y “Eternal You”, donde el canto colectivo se convirtió en un grito compartido que retumbó en cada rincón del recinto, “Poem You” y “Widow” añadieron capas de melancolía y reflexión, mostrando la dualidad que define a la banda: brutalidad sonora y sensibilidad lírica.

“Going to Die” y “Stay in the Room” reforzaron el carácter catártico del show, mientras que “Heart to Heart” revisitado en intensidad emocional, fue uno de los momentos más coreados, el cierre fue apoteósico, con el público completamente desatado y la banda visiblemente emocionada por la respuesta chilena.

Su debut no pudo ser más sólido, energía sin fisuras, sonido contundente y una conexión real con la audiencia, Fiddlehead no solo cumplió las expectativas, las superó.

Fiddlehead @luchohackfotos

Hardcore sin nostalgia, pura vigencia

La combinación de un headliner en debut Fiddlehead, una banda de culto con trayectoria Rival Schools y un crédito local en ascenso Trepidar, fue una fórmula ganadora tanto en términos artísticos como de posicionamiento de marca para la escena.

El viernes 20 de febrero no fue solo un show más en la agenda capitalina, fue la confirmación de que el hardcore sigue vivo, mutando, expandiéndose y encontrando nuevas generaciones dispuestas a dejar la voz en cada coro.

Fiddlehead @luchohackfotos
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Para quienes estuvimos ahí, quedará el recuerdo del sudor, los abrazos en el mosh y las gargantas rotas. Para quienes no, la certeza de que cuando estas bandas regresen a Santiago de Chile, nadie querrá quedarse afuera.

Gracias a nuestros amigos de Monkey por la invitación.

✍ Reseña Lisbeth Castillo

📸Fotos:  Luis Graterol

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