Festival Bamba 2026: Bomba Estéreo, Fito Páez y Carlos Vives

Festival Bamba: Santiago celebró la diversidad musical latinoamericana en una jornada de grandes encuentros

Bomba Estéreo desplegó su universo electrónico y caribeño, Fito Páez conquistó al público con sus grandes clásicos y Carlos Vives cerró la primera edición del festival con una celebración de las raíces colombianas en el Parque O’Higgins.

La música tiene la capacidad de cruzar fronteras, unir generaciones y conectar culturas a través de canciones que trascienden el tiempo. Esa fue parte de la esencia que marcó el cierre del Festival Bamba, una celebración que durante dos jornadas reunió en el Parque O’Higgins de Santiago distintas expresiones musicales de Latinoamérica y del mundo.

IguanaSong estuvo presentes en la segunda y última jornada del festival, siguiendo de cerca las presentaciones de Bomba Estéreo, Fito Páez y Carlos Vives, tres propuestas con identidades muy distintas, pero unidas por una misma capacidad de conectar con el público a través de la música.

Impulsado por Juanes y producido por Lotus, Bamba nació con la intención de celebrar la diversidad artística y la riqueza de los sonidos latinoamericanos. La experiencia fue más allá de los conciertos: gastronomía, espacios de encuentro y una programación que recorrió distintos géneros convirtieron el Parque O’Higgins en un escenario de celebración colectiva.

Bomba Estéreo: Una explosión de electrónica, psicodelia y raíces caribeñas

La jornada tuvo uno de sus momentos más particulares con Bomba Estéreo, agrupación colombiana que ha desarrollado un lenguaje musical propio a partir de la fusión de electrónica, pop, psicodelia y ritmos tradicionales del Caribe, liderada por Li Saumet, la banda ha conseguido proyectar sonidos vinculados a sus raíces hacia una escena internacional, demostrando que la tradición puede convivir con la experimentación contemporánea.

Su presentación en el escenario Banco de Chile comenzó con Agua, dando paso a una atmósfera envolvente en la que los beats electrónicos dialogaron con las raíces tropicales. Canciones como Pájaros, Algo Está Cambiando, El Alma y el Cuerpo y To My Love formaron parte de un recorrido que combinó energía bailable, psicodelia y una identidad visual llena de color.

La propuesta de Bomba Estéreo transformó su paso por Bamba en una experiencia que fue más allá de lo musical, con una puesta en escena que evocó la naturaleza, la selva y los sonidos del Caribe. Su actuación puso en valor la capacidad de Colombia para proyectar propuestas innovadoras sin desprenderse de sus raíces, demostrando que la identidad cultural también puede evolucionar, mezclarse y dialogar con nuevas generaciones.

Fito Páez: Un viaje emocional por los grandes himnos del rock argentino

Uno de los momentos más esperados de la jornada llegó con Fito Páez, figura fundamental del rock en español y autor de canciones que forman parte de la memoria musical de Latinoamérica, su presentación fue uno de los grandes puntos altos del domingo, con un repertorio cargado de clásicos, nuevos matices instrumentales y una conexión con el público que convirtió el concierto en un multitudinario coro.

El espectáculo comenzó con El Amor Después del Amor, una elección que bastó para desatar la emoción de los asistentes, la entrada del músico, acompañada por el coro masivo que ya se escuchaba desde los primeros acordes, marcó el tono de una presentación que apostó por los grandes éxitos de su trayectoria. A continuación llegaron Dos Días en la Vida y 11 y 6, esta última con arreglos renovados que aportaron una nueva dimensión a una de sus composiciones más queridas.

Desde el piano, Páez condujo un recorrido por distintas etapas de su obra,  Sale el Sol, Al Lado del Camino, Lejos de Berlín y Naturaleza Sangre dieron paso a uno de los momentos más intensos del repertorio con Tumbas de la Gloria, una canción que volvió a demostrar la fuerza poética de sus composiciones.

La presentación también tuvo espacio para la teatralidad y el carácter inquieto del artista, con su particular sentido del humor y su manera de dirigir a los músicos como si estuviera al frente de una orquesta, Páez introdujo Circo Beat con ayuda de un megáfono, apostando por una versión con nuevos matices funk que renovó la energía del espectáculo. Más adelante, Yo Vengo a Ofrecer Mi Corazón, La Rueda Mágica y Brillante sobre el Mic ampliaron el recorrido por una obra que combina sensibilidad, memoria y rock.

El tramo final se convirtió en una auténtica celebración colectiva. Ciudad de Pobres Corazones, A Rodar Mi Vida y Mariposa Tecknicolor elevaron la intensidad, antes de despedirse con Dar es Dar, un cierre que dejó al público cantando y celebrando junto al músico argentino.

Vivimos una presentación sencillamente espectacular, la calidad de los arreglos, la complicidad entre los músicos y la respuesta de los asistentes demostraron por qué Fito Páez continúa siendo una figura imprescindible de la música en español, fue un concierto que reunió distintas generaciones alrededor de canciones que siguen encontrando nuevas formas de emocionar, confirmando que los grandes clásicos no pertenecen únicamente al pasado, continúan vivos cada vez que alguien los canta.

Carlos Vives: Colombia se tomó el escenario para despedir el festival

El broche de oro de Bamba estuvo a cargo de Carlos Vives, uno de los artistas que más ha contribuido a llevar los sonidos tradicionales colombianos a escenarios internacionales. Su propuesta, construida sobre la fusión de vallenato, pop y ritmos caribeños, representó una manera de celebrar las raíces desde una mirada contemporánea, convirtiendo el cierre en una auténtica fiesta latinoamericana.

Con una presencia escénica cercana y una energía que invitó al público a acompañarlo, Vives desplegó un repertorio cargado de canciones emblemáticas. Volví a Nacer abrió paso a un recorrido que incluyó La Bicicleta, su exitosa colaboración con Shakira; Canción Bonita, grabada originalmente junto a Ricky Martin; cada tema puso de manifiesto la capacidad del artista para combinar melodías reconocibles con ritmos que evocan la identidad musical de Colombia.

Otro de los clásicos que forman parte de su universo musical es La Gota Fría, pieza fundamental del vallenato que ha contribuido a mantener vigente este género ante nuevas generaciones, siendo uno de los momentos que puso de relieve la fuerza de un clásico del vallenato y el valor de mantener vivas las raíces musicales, junto a canciones como Fruta Fresca, Pa’ Mayté y Robarte un Beso, su repertorio representa la amplitud de una carrera que ha sabido conectar la tradición con el pop latino.

Pero el momento más especial de la noche llegó con la participación de Juanes, quien se sumó al espectáculo para compartir escenario con su compatriota, la interpretación de La Camisa Negra, uno de los grandes éxitos internacionales de Juanes, dio paso a un encuentro que celebró la complicidad entre dos figuras esenciales de la música colombiana. Ambos artistas compartieron además La Tierra del Olvido, una de las composiciones esenciales de la trayectoria de Vives.

La aparición de Juanes también aportó un significado especial al cierre, el artista, impulsor de Bamba, regresó al escenario para despedir una primera edición que había nacido de una idea concebida para reunir culturas y generaciones a través de la música. El encuentro entre ambos colombianos enlazó simbólicamente las dos jornadas del festival y reforzó el espíritu de colaboración que atravesó su programación.

Con su carisma, una banda que acompañó la energía de sus canciones y un repertorio que hizo cantar al público, Carlos Vives puso el punto final a un fin de semana dedicado a celebrar la diversidad musical. Su presentación fue una reivindicación de las raíces colombianas y una demostración de cómo los sonidos tradicionales pueden trascender fronteras sin perder su identidad.

IguanaSong en el cierre de Bamba: La música nos une

La segunda jornada del Festival Bamba dejó una muestra de la amplitud y riqueza de la música latinoamericana. Bomba Estéreo representó la exploración de los sonidos electrónicos y caribeños; Fito Páez protagonizó un reencuentro emotivo con la historia del rock argentino, y Carlos Vives convirtió el escenario en una celebración de las raíces colombianas.

Tres propuestas distintas que encontraron un lugar común en el Parque O’Higgins y reflejaron el espíritu de un festival concebido para tender puentes entre culturas, generaciones y formas de expresión artística.

En IguanaSong fuimos parte de este cierre, registrando una jornada que puso en valor la diversidad musical y el intercambio cultural como elementos esenciales de nuestra identidad latinoamericana.

Bamba cerró su primera edición con canciones memorables, colaboraciones especiales y una celebración que trascendió los límites de cada género. Porque cuando la música cruza fronteras, deja de pertenecer a un solo país y se transforma en un lenguaje común capaz de reunirnos a todos.

Gracias a nuestros amigos de Lotus & Festival Bamba, por la invitación.

✍ Reseña Lisbeth Castillo

📸Fotos: Luis Graterol

📸 Carlos Vives: Ramón eMe Gómez , Victor S. Galvez & Grelis Gómez

Puedes ver más de nuestras reseñas AQUÍ

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *