Rawayana en el Movistar Arena música y venezolanidad

Rawayana convirtió el Movistar Arena en el after perfecto: Música, emoción y venezolanidad a todo volumen

Rawayana ¿Donde es el After?

En su primera de tres noches sold out en Santiago, la banda venezolana desplegó un espectáculo de más de 30 canciones, invitados especiales, un segundo escenario y una conexión absoluta con el público

¿Dónde es el after? La respuesta, al menos durante la noche del sábado 22 de agosto, estuvo en el Movistar Arena de Santiago. Allí, Rawayana abrió su paso por la capital chilena con la primera de tres presentaciones 22, 23 y 24 de agosto en el marco de su “¿Dónde es el After? World Tour”, bajo la producción de Lotus.

En IguanaSong estuvimos presentes para vivir de cerca una noche que tuvo todos los ingredientes de una celebración Rawayana, trippy pop venezolano, funk, soul, reggae, rock, house, sintetizadores, luces y, sobre todo, una audiencia completamente entregada.

Desde que sonaron los primeros acordes de “Soltero”, quedó claro que aquello no sería simplemente un concierto. Rawayana llegó a Santiago para convertir el Movistar Arena en una enorme fiesta caribeña.

Rawayana ¿Donde es el After?

Un setlist para cantar, bailar y viajar por la historia de Rawayana

La noche avanzó con un repertorio generoso que superó las tres decenas de canciones y recorrió distintas etapas de la agrupación, con especial presencia del más reciente álbum, ¿Dónde es el after?

“Bienvenidos a la Tierra”, “Dame un break”, “Naguará”, “Me pasa (Piscis)”, “La noche que no había Uber”, “Reyimiller”, “30K”, “911”, “Cimarrón”, “Véngase”, “Binikini”, “Funky Fiesta”, “Feriado”, “Hora Loca”, “Mimir”, “Si te picas es porque eres tú”, “Se presta”, “Conga”, “Bendito”, “Besos ricos”, “Game Over” y “High” fueron algunas de las estaciones de un recorrido musical que parecía no tener intención alguna de detenerse.

Y precisamente ahí estuvo uno de los grandes méritos del espectáculo, la noche se sintió corta.

Pese a la extensión del repertorio, todo pasó con una ligereza sorprendente, canción tras canción, Rawayana mantuvo el pulso de una fiesta que nunca perdió intensidad.

Cuando llegaron “911”, “Binikini” y “Hora Loca”, el Movistar Arena simplemente explotó, ese particular sonido caribeño de la banda, construido sobre bajos, guitarras, sintetizadores y ritmos que atraviesan el funk, el reggae y el pop, volvió a demostrar por qué Rawayana ha conseguido construir una identidad tan reconocible.

Las pulseras LED entregadas al público fueron otro de los grandes aciertos visuales. Miles de luces sincronizadas con la música hicieron que las graderías y la cancha se transformaran en parte del espectáculo, dejando imágenes espectaculares del recinto completamente iluminado.

Rawayana ¿Donde es el After?
Rawayana ¿Donde es el After?

El momento más íntimo: Beto entre las plateas con “Tonada por ella”

Pero antes de volver a poner la noche en modo fiesta, Rawayana hizo una pausa Beto Montenegro, vocalista de la agrupación, abandonó el escenario principal y apareció en medio del público, en una de las zonas de plateas del Movistar Arena, acompañado por su cuatro, para interpretar “Tonada por ella”.

El contraste fue poderoso, después de una noche marcada por el baile y la electrónica, la voz de Beto y el sonido del instrumento venezolano crearon uno de los momentos más íntimos y emotivos del concierto.

“Tonada por ella” es, en esencia, una carta de amor a Venezuela, una canción que recupera elementos de la tradición de la tonada venezolana y los convierte en una expresión contemporánea de nostalgia, identidad, esperanza y pertenencia.

Por eso, verla interpretada literalmente en medio de la gente tuvo un significado todavía mayor. Para muchos venezolanos que vivimos lejos de casa, escucharla en Santiago fue inevitablemente un encuentro con los recuerdos, con la tierra y con todo aquello que permanece intacto a pesar de la distancia.

Rawayana ¿Donde es el After?
Rawayana ¿Donde es el After?

Invitados y una fiesta que terminó en modo after

La celebración también tuvo invitados de lujo Bruno Borlone fue el encargado de abrir la jornada con una propuesta cargada de funk, soul y beats electrónicos, preparando al público para lo que vendría después. Su participación fue parte de la programación de las tres noches de Rawayana en Santiago.

Más adelante, la aparición de Willie, vocalista de Cultura Profética, aportó otro momento especial a una noche que ya tenía al público completamente conectado con la banda.

Y entonces llegó el segundo escenario.

Rawayana ¿Donde es el After?
Rawayana ¿Donde es el After?

Un segundo escenario y el after que todos estaban esperando

Rawayana trasladó parte de la experiencia al centro del público, donde un second stage se convirtió en el epicentro de una verdadera fiesta electrónica.

Debajo de una enorme esfera que, al iluminarse con tonos cálidos, parecía convertirse en un sol radiante, la agrupación llevó adelante un DJ set que cambió completamente la atmósfera del recinto.

El público dejó de ser espectador para convertirse en protagonista.

“Conga”, “Bendito”, “Besos ricos”, “Game Over”, “High” y el resto de la artillería final llevaron al Movistar Arena a su punto máximo de euforia.

Y cuando llegó “Veneka”, la energía alcanzó otro nivel.

Cuando el público pide, Rawayana responde, “Veneka” por partida doble

El público la pidió. Y la pidió con fuerza, tanto, que Rawayana tomó una decisión inédita durante la noche, interpretar “Veneka” dos veces.

Fue uno de esos momentos que no aparecen en ningún setlist y que solamente pueden suceder cuando existe una conexión real entre un artista y su público. Después llegaron “Como de sol a sol”, “Malportada”, “Amor de contrabando”, “Another Night” y “Se vienen cositas”, cerrando una jornada que dejó claro que Rawayana no necesita elegir entre concierto y fiesta, puede hacer ambas cosas al mismo tiempo

Rawayana ¿Donde es el After?
Rawayana ¿Donde es el After?

Rawayana encontró el after en Santiago

Hay bandas que ofrecen un espectáculo. Y hay bandas que consiguen crear un lugar.

Durante su primera noche en el Movistar Arena, Rawayana creó ese lugar, un espacio donde cabían el baile y la nostalgia, el cuatro venezolano y los beats electrónicos, la tradición y el sonido contemporáneo, la memoria de Venezuela y la celebración de estar juntos.

La respuesta del público chileno fue contundente: cantar, saltar, bailar y acompañar cada movimiento de una banda que, con los años, sigue demostrando que su propuesta no se detiene.

Porque después de todo lo vivido esa noche, la pregunta dejó de ser “¿Dónde es el after?”

La respuesta ya estaba clara:

El after fue en Santiago. Y Rawayana se encargó de hacerlo inolvidable.

Gracias a nuestros amigos de Lotus, por la invitación.

✍ Reseña Lisbeth Castillo

📸Fotos: Luis Graterol

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