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Pulp en Santiago: Jarvis Cocker tenía razón Chile siempre merece más Pulp

Jarvis Cocker y compañía ofrecieron más de dos horas y media de elegancia, nostalgia y emoción en un concierto inolvidable

La noche del lunes 8 de junio de 2026 quedará grabada en la memoria de miles de fanáticos chilenos, en el marco de su gira “Mereces Más Pulp”, la legendaria banda británica Pulp regresó al Movistar Arena de Santiago bajo la producción de Fauna Prod., protagonizando una presentación magistral que combinó nostalgia, sofisticación y una profunda conexión emocional con el público.

Lo que se vivió en el recinto capitalino fue mucho más que un concierto, fue una celebración de la vigencia artística de una agrupación que marcó a generaciones enteras y que sigue demostrando, tres décadas después de conquistar el mundo con el britpop, que su propuesta permanece tan relevante como emocionante.

Una relación especial entre Pulp y Chile

Pocas bandas internacionales pueden presumir del vínculo que Pulp mantiene con el público chileno. Y Jarvis Cocker lo sabe perfectamente.

Santiago ocupa un lugar privilegiado dentro de la historia reciente de la agrupación. No es casualidad que la capital chilena sea considerada una de las ciudades donde más se escucha a Pulp en el mundo. Esa conexión quedó en evidencia desde mucho antes de que sonara la primera nota de la noche.

La expectación era enorme y el ambiente en las inmediaciones del Movistar Arena, fans de distintas generaciones compartían historias, recuerdos y canciones mientras aguardaban el regreso de una banda que, lejos de vivir únicamente de su legado, continúa escribiendo nuevos capítulos en su trayectoria.

Puntualidad británica y un inicio demoledor

A las 21:00 horas exactas, fieles a la legendaria puntualidad inglesa, las luces se apagaron y comenzó la experiencia.

La apertura estuvo marcada por “Sorted for E’s & Wizz”, una elección perfecta para encender la nostalgia colectiva, apenas unos minutos después llegaría el primer estallido de euforia con “Disco 2000”, una de los temas más queridos del repertorio de Pulp y un himno absoluto del álbum Different Class (1995).

Desde ese momento quedó claro que la banda estaba dispuesta a ofrecer un recorrido generoso por su catálogo.

El primer acto mantuvo una dinámica impecable alternando clásicos esenciales con material reciente, temas como “Spike Island”, “Razzmatazz”, “Slow Jam”, “Feeling Called Love”, “Pink Glove”, “Underwear”, “Farmers Market”, “This Is Hardcore” y “Sunrise” fueron construyendo una narrativa musical envolvente, donde la elegancia sonora de la banda se fusionó con una puesta en escena sobria pero tremendamente efectiva.

Jarvis Cocker: El arte de cautivar sin esfuerzo

Si algo quedó demostrado durante la noche fue que Jarvis Cocker sigue siendo uno de los frontman más carismáticos y magnéticos de la música contemporánea, a sus 63 años, el cantante británico conserva intacta esa capacidad única para transformar cada tema en una pequeña obra teatral. Sus movimientos, gestos, comentarios y desplazamientos por el escenario siguen siendo parte fundamental de la experiencia Pulp.

Lejos de recurrir a artificios visuales excesivos, la banda apostó por una propuesta elegante donde la música y la interpretación fueron las verdaderas protagonistas.

Cocker dominó el escenario con naturalidad absoluta, alternando momentos de humor, reflexión y emotividad que fortalecieron aún más la conexión con una audiencia completamente entregada.

Un segundo acto cargado de emoción y participación

Tras un intermedio de 15 minutos, llegó uno de los momentos más especiales de la velada, la banda decidió otorgarle al público la posibilidad de elegir una canción para incorporar al repertorio, el resultado fue la victoria de “Help the Aged”, una decisión que fue celebrada con entusiasmo por los asistentes.

Antes de aquello, Pulp regaló una interpretación particularmente conmovedora de “Something Changed”, presentada en un formato más íntimo y acústico que transformó el Movistar Arena en un espacio de silencio respetuoso y emoción compartida, fue uno de esos instantes que justifican por sí solos la asistencia a un concierto.

La capacidad de la banda para generar cercanía en un recinto de gran tamaño volvió a evidenciar por qué siguen siendo una referencia obligada dentro de la música británica.

La recta final: Una colección de himnos generacionales

Con el público completamente conquistado, el segundo bloque fue elevando progresivamente la intensidad, temas como “The Fear”, “Begging for Change”, “Acrylic Afternoons”, “Do You Remember The First Time?”, “Mis-Shapes”, “Got to Have Love” y “Babies” prepararon el terreno para el momento que todos esperaban.

Y entonces llegó “Common People” lo ocurrido durante esos minutos fue simplemente extraordinario, miles de voces se unieron para cantar cada frase de un tema que, más de treinta años después de su lanzamiento, continúa funcionando como uno de los himnos definitivos del britpop, el Movistar Arena vibró de principio a fin en una comunión perfecta entre banda y audiencia. Fue el clímax emocional de una noche que ya estaba destinada a ser recordada.

“Open Strings”: Un cierre cargado de significado

Cuando parecía que las emociones habían alcanzado su punto máximo, Pulp reservó una última sorpresa.

El cierre llegó con “Open Strings”, una delicada balada perteneciente a More, presentada por primera vez en vivo y dedicada explícitamente a Steve Mackey, histórico bajista de la banda fallecido en 2023.

La interpretación estuvo cargada de sensibilidad y simbolismo, fue un homenaje sincero, elegante y profundamente humano que resumió el espíritu completo del concierto: respeto por el pasado, gratitud por el presente y una mirada honesta hacia el futuro.

Una noche que confirma la vigencia absoluta de Pulp

El regreso de Pulp a Santiago no solo cumplió las expectativas, las superó ampliamente, durante más de dos horas y media, Jarvis Cocker y compañía ofrecieron una lección magistral de cómo envejecer artísticamente sin perder relevancia ni autenticidad. La combinación entre clásicos inmortales, nuevas composiciones y una interpretación impecable permitió construir una experiencia equilibrada, emotiva y profundamente memorable.

Lo vivido en el Movistar Arena fue una demostración de que Pulp sigue siendo una banda capaz de emocionar, sorprender y conectar con públicos de distintas generaciones.

Porque algunas agrupaciones hacen conciertos.

Y otras, como Pulp, convierten una noche cualquiera en una auténtica obra de arte.

El 8 de junio de 2026, Santiago fue testigo de ello. Y quienes estuvieron allí difícilmente lo olvidarán.

Gracias a nuestros amigos de Fauna Prod. & Agencia Collage por la invitación.

✍ Reseña Lisbeth Castillo

📸Fotos: Gary Go

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