Jinjer en Chile 2026

Jinjer en Santiago: Una ceremonia de caos, técnica y catarsis en el Teatro Caupolicán

Impulsados por su nuevo álbum Duél, los ucranianos ofrecieron un show demoledor en Santiago, marcado por precisión quirúrgica, intensidad emocional y una conexión total con el público, junto a los nacionales All Tomorrows e Insanity Storm.

La noche del 23 de abril en el Teatro Caupolicán de Santiago no fue simplemente otro hito dentro del circuito latinoamericano de giras, el regreso de Jinjer se sintió como una declaración de principios, en un contexto especialmente intenso para la agrupación ucraniana, el cuarteto aterrizó en Chile impulsado por Duél (2025), su quinto álbum de estudio, una obra que no solo ha sido ampliamente celebrada por la crítica, sino que también redefine los límites emocionales y sonoros del metal moderno, en un concierto bajo la producción de Chargola & PowerProds.

A poco más de un año de su anterior visita, la banda evidenció una evolución tangible, más profundidad conceptual, una narrativa más oscura y una puesta en escena que busca constantemente tensionar la experiencia en vivo. Duél no es solo un disco; es una respuesta artística al conflicto, una exploración del dolor y la memoria, con ecos históricos que atraviesan Eurasia y aterrizan en una sensibilidad contemporánea brutalmente honesta.

Apertura desde el abismo: Insanity Storm sorprende y golpea

La jornada comenzó con Insanity Storm, encargados de abrir una noche que desde el inicio se anunció densa y ceremonial, la banda chilena apostó por una estética oscura: túnicas, humo y una iluminación rojiza que envolvía el escenario en una atmósfera casi ritualista.

Su setlist incluyó temas como “I’ll Take It”, “Dark Knight”, “Burning Soul”, “Gea”, “Shining Star”, “Chronos” y “Attack”, donde destacaron especialmente “Dark Knight” y su más reciente sencillo “Shining Star”, con riffs cargados de black metal melódico y una ejecución abrasiva, la vocalista guitarra en man, lideró una presentación magnética, casi hipnótica. La sensación fue clara: no se trataba de una banda telonera más, sino de una propuesta con identidad propia. Para muchos asistentes, fue una de las grandes revelaciones de la noche.

All Tomorrows: Consolidación nacional con potencia y carácter

All Tomorrows tomó el relevo con la misión de mantener la intensidad, reconocidos recientemente en los Premios Pulsar 2025 como “Mejor Álbum de Metal”, los nacionales demostraron por qué están en uno de los mejores momentos de su carrera.

Su setlist incluyó “Kismet”, “Ancient Spectres”, “Encrypted Reality”, “Sol Agnates”, “Dispossession”, “Immanence” y “Dajjjal”, aunque el sonido presentó irregularidades al inicio, la banda reaccionó con rapidez, ajustando su ejecución y logrando sostener un set sólido y energético.

Temas como “Ancient Spectres” y “Encrypted Reality” lograron conectar con el público, generando los primeros signos de euforia en la cancha, lo que funcionó como el preludio perfecto hacia lo que vendría, una audiencia ya encendida y completamente receptiva.

Jinjer toma Santiago y no suelta el control

Con el Caupolicán listo y expectante, se apagaron las luces, entre cánticos y gritos que invocaban a Tatiana Shmayluk, Jinjer irrumpió sin preámbulos, el arranque fue demoledor: “Duél”, “Green Serpent” y “Fast Draw” marcaron una apertura vertiginosa, instalando de inmediato el tono del show. No hubo concesiones, la banda entró en combustión desde el primer segundo.

La maquinaria siguió avanzando con “Vortex” y “Disclosure!”, donde la precisión técnica y la densidad sonora se combinaron con una ejecución impecable, la respuesta del público no tardó, los primeros mosh pits comenzaron a abrirse, marcando el inicio del caos controlado.

Tatiana Shmayluk: El epicentro de la tormenta

Si hay un eje que sostiene la experiencia Jinjer, es Tatiana Shmayluk, su capacidad de alternar entre registros melódicos etéreos y guturales devastadores no solo define el sonido de la banda, sino que también transforma el escenario en un campo de fuerzas.

Durante “Teacher, Teacher!” y “Kafka”, su presencia escénica fue total, no se limita a interpretar; domina, impone, arrastra, cada gesto, cada transición vocal, está cargada de intención, en temas como “Judgement (& Punishment)” e “I Speak Astronomy”, esta dualidad alcanzó su punto máximo,  precisión quirúrgica frente a una brutalidad siempre al borde del colapso.

Dinámica, tensión y catarsis colectiva

Uno de los mayores aciertos del show fue la administración de las dinámicas, Jinjer no se limita a golpear constantemente; construye, libera, vuelve a tensar, en la recta final, “Someone’s Daughter” y “Rogue” aportaron una dimensión más emocional sin perder intensidad, preparando el terreno para el momento más esperado de la noche.

Y entonces llegó “Pisces”.

Lo que ocurrió fue una catarsis total, la cancha explotó en una comunión absoluta entre banda y público, cada cambio de ritmo, cada transición vocal fue coreada con devoción, fue el punto de quiebre, el instante donde todo convergió.

Un cierre a la altura de la leyenda

El desenlace fue simplemente impecable “Elegante” dio paso a una recta final demoledora compuesta por “He Calls Home”, “Far Behind”, “You” y “Rain”, este último set condensó la esencia de Candlebox, melancolía, potencia y una clara influencia zeppeliana que sigue resonando con fuerza, fue un cierre cargado de emoción, donde el público se entregó por completo, consciente de estar viviendo un momento irrepetible.

Una despedida a la altura del ritual

Cuando parecía que el viaje había terminado, Jinjer regresó para el encore con “Sit Stay Roll Over”, un cierre contundente, directo, sin adornos, que terminó de sellar una noche intensa y visceral.

Luces y sombras: Un show que supera sus propias limitaciones

No todo fue perfecto. La convocatoria no alcanzó los niveles que quizás se esperaban para un regreso de esta magnitud, y el sonido por momentos, jugó en contra, con pasajes donde la mezcla no logró hacer justicia a la complejidad de la banda.

Sin embargo, estos factores quedaron relegados frente al peso del espectáculo, porque Jinjer no depende de condiciones ideales para impactar, su fuerza radica en su capacidad de transformar cualquier escenario en un espacio de intensidad pura.

Jinjer en Chile: Más que un concierto, una experiencia

Lo vivido en el Teatro Caupolicán fue más que un show, fue una ceremonia, una donde el caos, la técnica y la emoción convivieron en equilibrio inestable, Jinjer dejó claro que su presente no es casualidad, es el resultado de una evolución constante, de una búsqueda artística que no teme incomodar ni profundizar.

Y si algo quedó grabado en la memoria de quienes estuvieron ahí, es que esta banda no viene a repetir fórmulas. Viene a expandirlas.

Gracias a nuestros amigos de Chargola & PowerProds., por la invitación.

✍ Reseña Lisbeth Castillo

📸Fotos: Rubén Garate

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